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martes, 9 de junio de 2015

Del dicho al hecho…. ¿Qué tanto trecho?


Algunas reflexiones sobre la elección.

Las pasadas elecciones del 7 de junio nos han dejado un gran cúmulo de cosas para reflexionar, desde la incertidumbre del papel que desempeñarían los partidos nuevos, morena, Encuentro Social y Humanista, hasta que pasaría con la inclusión de candidatos independientes o extraídos de otros ámbitos como el caso de “El bronco”  Jaime Rodriguez, Cuauhtémoc Blanco, Pedro Kumamoto, etc.  

“Cae más rápido un hablador que un cojo”

PRImero lo primero
En Aguascalientes, desde los primeros días del gobierno en turno, encabezado por el Gobernador Carlos Lozano de la Torre, se pregonó con bombo y platillo que Aguascalientes es territorio 100% PRI, y es que con las correctas alianzas (PRI-PVEM-Nueva Alianza) que hicieron en 2010, año en que se eligió la presente administración, ganaron prácticamente todo. Lo cierto es que esto no se ha reflejado en otra elección, por ahí dicen que “el que mucho abarca, poco aprieta”.

Carlos Lozano de la Torre - Gobernador de Aguascalientes

En 2012, solo lograron ganar la elección de Presidente de la República, perdiendo la de Senadores y dos de los tres distritos federales que comprende el estado , mismas elecciones que ganó su rival de siempre, Acción Nacional. En las locales del 2013 la situación no mejoró, pues solo pudo retener dos de los municipios con menos población en el estado, y cediendo los tres municipios con más población (Aguascalientes, Jesús María y Calvillo) al PAN.

Por último, en la más reciente, todo parece indicar que perderá dos de los tres distritos disputados, el 02 que había sido un bastión importante para el PRI y el 03 en el cual no ha visto la suya en recientes fechas, aunado a ello el único distrito que pudiera ganar, sería por una diferencia mínima y que durante muchas horas del conteo preliminar, el Revolucionario Institucional, se encontró por debajo de las preferencias.

Entonces, tal parece que no hay tanto Priísta en el estado como el gobierno cree, tal vez alguien debería hablarle con la verdad a Carlos Lozano aunque le cueste la chamba.

“Mucho ruido y pocas nueces”

Uno de los partido que se vio muy activo en esta campaña, al menos en el segundo distrito, fue el PRD, que además se le presentaba una oportunidad histórica, con dos diputados en el congreso y un regidor y representación en la burocracia municipal (IMAC), era el momento perfecto para demostrar que el sol azteca quería crecer en el estado.
“Mega cruceros” con una gran cantidad de gente apoyando, actividad todos los días, un logo (calcomanías) que era muy bien recibido por los conductores, y un evidente mayor presupuesto que en campañas anteriores, muchos pudieran pensar que este partido se apuntalaría para empezar a consolidar números.

Pero esto no sucedió, ya que en dicho distrito, tuvo una votación sumamente similar, a la obtenida en 2009, mientras que a nivel estatal sus números cayeron. Esto se puede deber a diversos factores, uno de ellos es que tanto en la política como en la administración no siempre uno más uno es igual a dos.

Es decir, la aritmética en estos ámbitos no es tan sencilla como creer que más dinero y más gente trabajando es igual a más resultados (votos-ganancia). Si decidimos meter más dinero y más personal a una  empresa no es garantía de que habrá más ganancia. Se espera recibir más productividad, es decir, crecer el volumen de producción y que éste genere una ganancia, en política se esperaría que se consiguiera más votos, pero ello no ocurre en automático, se debe hacer una correcta asignación de recursos para lograrlo.

“Para muestra un botón”

El modesto Partido Encuentro social, con una diferencia abismal de recursos, con referencia a los que manejó el PRD, logró acercarse a una mínima diferencia (0.28%) de votos en ese distrito, ¿cómo se explica esto? Tal vez es una pregunta que quiera hacerle Emanuelle Sanchez a la dirigencia del PES, porque nos encontramos frente a un raro caso donde “El PES (sic) chico… casi se come al grande”. 



Tal vez en el PRD pensaron que demostrar fuerza es igual a tenerla, o que la aceptación de un emblema (caritas de vinil), el cual no todo mundo asocia con el partido, se traduciría en automático en votos. Tema de reflexión para ellos.

Pero a la hora de sacar el costo de cada voto, seguramente nos daremos cuenta que al PRD le salieron mucho más caros que al PES, y más si le restamos la votación y el presupuesto de Encuentro Social, descubriremos que los votos extras del PRD saldrían más caros aún, tal vez quisieron “matar pulgas a balazos". 

 “Más vale pájaro en mano…”

A nivel estatal, el panorama no pinta bien no solo para el PRD, sino también para la izquierda tradicional, han perdido tanta credibilidad que otro partido de reciente aparición, morena, logró superar a todos los partidos que se dicen de esta ideología. Lo de morena puede considerarse casi una hazaña, pues el movimiento que abandera a nivel nacional Andrés Manuel López Obrador no solo casi dobla la votación al “máximo referente” de la izquierda en el estado, sino que además dejó en ridículo a otro como Movimiento Ciudadano que no logró alcanzar ni al 2% de la votación. Mucho tendrán que reflexionar Pérez Almanza y compañía, pues si fueran elecciones locales, ni diputado alcanzaban.
En cambio, Morena  celebra los resultados, parece que decidió apostarle a las bases, a generar estructura, al trabajo con la gente, y es que no ha hecho otra cosa en los últimos años, que dicho sea de paso, sí han dejado de hacer varios partidos, y hoy el resultado nos deja ver que fue la apuesta correcta.

“Me los chingué (este no es dicho ni refrán, pero sí queda)



“Me los chingué”, fueron las palabras de Cuauhtémoc  Blanco al saberse ganador de la alcaldía de Cuernavaca, y sí, sí Cuauhtémoc, tú, el bronco (*) y Kumamoto (**)  “se los chingaron”, pero no por el hecho de ganar en las urnas que son victorias sumamente legítimas, ¡no!, le ganaron a un sistema controlado por los partidos políticos y donde la gente da el primer aviso que está aburrida de los políticos de siempre, que quiere gente ajena a los vicios de los partidos, que hace cuestionar el dinero que se les da a los mismos y que busca explorar nuevas opciones.

Tal vez esto último explique porque en el estado, al no haber candidatos independientes, les fuera mejor de lo que pensaba la mayoría a los partidos nuevos. Aunque esto es solo una suposición, esta nueva forma de ejercicio democrático nos deja muchas interrogantes acerca de cómo ha estado funcionando nuestro sistema político las últimas décadas.

Así que amigos de los partidos políticos, ya saben, si no quieren que les coman el mandado, pues "a darle que es mole de olla" .

 (*) Jaime Rodríguez, “El bronco”, fue electo Gobernador del estado de Nuevo León.

(**) Pedro Kumamoto fue electo como diputado local de Jalisco con apenas un presupuesto de $18,500.00  

martes, 4 de marzo de 2014

De la elección interna del PRD: Cárdenas, Navarrete y Ebrad

Mucho se ha hablado en fechas recientes de las elecciones internas que está por enfrentar el Partido Acción Nacional pero este año también el PRD atravesará por un proceso de elección interno para renovar sus órganos de dirigencia, que va desde los consejos municipales, estatales y el congreso y consejo nacional, así como comités directivos en los mismos niveles.

Históricamente, para el partido del sol azteca, estos procesos suelen ser desgastantes, polémicos y en ocasiones llenos de descalificaciones y acusaciones de las diversas expresiones que conviven al interior del organismo político; casi siempre, en el nivel que se esté compitiendo, “hace trampa” el que se lleva el plato principal por lo que los grupos minoritarios o perdedores no tardan en descalificar al ganador.

Éstos, los vencedores, buscarán siempre la legitimación del triunfo obtenido por lo que suele desatarse una serie de de “dimes y diretes” entre los principales representantes o actores de las llamadas “tribus” que conforman al PRD y que estuvieron involucrados en la contienda por los puestos a su interior.

Si bien es cierto que la inconformidad de las minorías es una de las fuertes criticas que se le suele hacer a los sistemas democráticos, también es cierto que en la Revolución Democrática poco se aplica ese viejo dicho de que “la ropa sucia se lava en casa” y a veces llevándolo hasta la penosa práctica de ensuciar la ropa limpia, es decir, con el afán de patalear recurren a la falsa acusación y no medir el daño a la imagen que le hacen a su partido.

Aunque no siempre se recurre a este método ni tampoco todos lo suelen usar, sí es un recurrente en la vida interna del Partido de la Revolución Democrática y suele dejar a los de la izquierda mal posicionados ante la ciudadanía, ya sea para el acercamiento a sus filas o para las elecciones constitucionales.

El proceso que llevará acabo el PRD este año será de vital importancia, sobre todo, para enfrentar las elecciones constitucionales del 2015 donde se renovará la cámara de diputados y que probablemente, junto con procesos locales (2014, 2015, 2016 y 2017) de cada entidad federativa, marcará la pauta rumbo a las presidenciales del 2018.

El PRD tendrá que poner especial cuidado en su elección interna puesto que de ello depende que tan fortalecido saldrá a enfrentar el próximo proceso electoral federal en el cual no sólo ya no contará con la presencia del ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador -quien ha demostrado su fuerte liderazgo siendo el opositor más competitivo en las elecciones presidenciales del 2006 y 2012- sino que también ahora será un contrincante y opción para quienes simpatizan con la ideología de izquierda con su movimiento, morena, ahora constituido como partido político.   

El método de elección que se empleará en las elecciones de este partido no está definido aún, ya que en estos días IFE tendrá que aprobar las reformas que el PRD realizó a sus estatutos entre las cuales destacan los proceso electivos y la reelección de presidentes.  Lo que ya se empieza a definir son los aspirantes a la presidencia de su Comité Ejecutivo Nacional.



Por un lado tenemos al ex senador Carlos Navarrete Ruiz con una amplia trayectoria política ocupando diversos puestos al interior del partido y asimismo  escaños en ambas cámaras. Navarrete, como se le conoce, es respaldado por la corriente Nueva Izquierda, llamados también “los chuchos”, que ha tenido la presidencia nacional por dos periodos (6 años) primero de la mano de Jesus Ortega Martínez quien es su coordinador Nacional y después con Jesus Zambrano Grijalva; actual presidente, ambos máximos referentes de esta tribu.


Por el otro tenemos a un líder moral de la izquierda y fundador del PRD; El Ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, el ex candidato presidencial en 1988, 1994 y 2000, ex presidente de la Revolución Democrática y primer Jefe de Gobierno electo del Distrito Federal, ha recibido el espaldarazo de varias de las corrientes minoritarias del partido y de algunos de los fundadores del mismo, quienes argumentan debería ser el candidato de unidad.



El Ingeniero ha recibido apoyo inclusive de gente cercana a Marcelo Ebrad Casaubón, otro de los que han mencionado su interés en dirigir al PRD y que también fue Jefe de Gobierno del DF y precandidato a la Presidencia de la República para las elecciones del 2012, aunque su corriente dentro del partido es minoritaria por lo que se pudiera creer que podría, en un momento determinado, declinar por la candidatura de Cárdenas Solórzano o si decidiera contender buscar incrementar su capital político a nivel nacional.

Lo cierto es que Ebrad tiene puesta la mira en la candidatura a la presidencia para el año 2018 dado que en 2012 se quedó en la línea dejando pasar a quien fuera el candidato de las izquierdas, Andrés Manuel López Obrador. Y también es cierto que los demás que se apuntaran a dirigir al PRD tendrían escasas posibilidades de lograrlo por lo que podemos inferir que la competencia verdadera estará entre los primeros dos.

Si bien Navarrete es un político de probada capacidad y experiencia; su corriente, la encabezada por los chuchos, ha tenido un gran desgaste por estar al frente del PRD durante 6 años, primero en 2008 con una ríspida elección interna entre Jesús Ortega y Alejandro Encinas, apoyado en ese momento por Andrés Manuel López Obrador, donde un resultado sumamente cerrado dio pie a una fuerte pugna interna donde se dio mucho de que hablar y que llevó el proceso hasta los tribunales, además obteniendo un muy mal resultado en las elecciones federales del 2009 y segundo con Jesús Zambrano a quien se le ha criticado fuertemente la perdida de ideología del partido por la adhesión al Pacto por México y las alianzas estratégicas con el Partido Acción Nacional.

Estas circunstancias han generado el descontento de varios militantes y grupos al interior del PRD, queriendo así sacar a este grupo mayoritario de la dirigencia nacional y llegando al grado de promover una candidatura de unidad como la del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, que cabe señalar tendría que esperar a que el IFE de su consentimiento a los cambios realizados a los documentos básicos del partido, para saber si puede o no aspirar a la presidencia del partido.

La candidatura de Cárdenas no sólo le podría ofrecer experiencia y unidad al partido para salir fortalecidos en 2015, también puede rescatar la ideología y principios que le dieron vida al PRD, como aseguran sus promotores, ya que es el principal fundador de este organismo político.

Sin duda alguna el Partido de la Revolución Democrática no la tiene nada sencilla en el camino que tiene que recorrer los siguientes años, pero servirá para medir la madurez política que ha adquirido este joven partido a lo largo de sus casi dos décadas y media de existencia y dependerá de cómo se desenvuelva en el interior de su vida orgánica como ente político.

martes, 15 de noviembre de 2011

Primeras Impresiones, La Encuesta del PRD


Tiempo de Reconciliación


El día de hoy se dio a conocer el resultado de las encuestas que definieron al abanderado de las izquierdas rumbo a la elección del 2012, resultando ganador el ex candidato de 2006, el tabasqueño, Andrés Manuel López Obrador, quien ahora se encargará de intentar coptar el voto ciudadano y que además seguramente será una ardua tarea en comparación con la situación que se vivía en la pasada elección presidencial.

Si bien con Marcelo Ebrad la izquierda pierde un gran candidato, capaz no solo de generar simpatía con el ciudadano sin color partidista, sino también con el simpatizante de otras fuerzas políticas, además de que el actual Jefe de Gobierno tiene el atributo del dialogo con otros partidos. También es una inigualable oportunidad para que las izquierdas se reconcilien, fortalezcan y comiencen con los trabajos y tareas, pendientes y por venir, para construir la campaña presidencial y lograr el objetivo arrebatado en 2006.

Esto es posible dado que ambos pre-pre-candidatos lo tomaron con grandeza y respetaron los acuerdos previos, pero sobre todo respetaron la opinión de los consultados por las encuestadoras que tanto Andrés Manuel como Marcelo propusieron.

Si bien Ebrad acató con grandeza el resultado arrojado, y aunque probablemente llegue a ser Senador o en su caso Secretario de Gobernación si la izquierda consolida un triunfo en el 2012, es tiempo de que los simpatizantes de la Izquierda que no apoyaban a AMLO se comporten de la misma manera que su líder moral y comiencen con el trabajo necesario para construir, primero el camino a la presidencia y segundo el Gobierno que nuestro país tanto requiere. Un Gobierno Progresista, que lleve la paz a los ciudadanos vía el progreso, que realmente haga una Regeneración Nacional en beneficio de todos los mexicanos.

En caso contrario la izquierda debe despedirse de toda posibilidad de acceder a la Presidencia de la Republica, y no solo eso, sino que también terminará de hundir el ya fracturado barco en el que navega, mostrándose como varios medios de comunicación los muestran y muchos más quieren verlos, sin fuerza, “berrincudos”, desalineados, sin orden y sobre todo divididos.

Ref. www.milenio.com

lunes, 28 de marzo de 2011

Se nos va la grande...

por L.E. Josue Emmanuel Aguilar Campos



Ayer Domingo se realizó una consulta ciudadana en el Estado de México, donde se le cuestionó al ciudadano de la siguiente manera: ¿Estarías de acuerdo en una alianza entre el PAN y el PRD que propongan un/a candidato/a con un programa de gobierno común?, como respuestas a los participantes se ofrecieron tres: si, no y no sé. Como resultado de este exitoso ejercicio democrático, y reitero que es exitoso no por el resultado si no por la participación de casi un cuarto de millón de ciudadanos, se obtuvo que cerca de un 76 % se encuentra de acuerdo, aproximadamente un 19 % en desacuerdo y apenas un 5 % no sabe o no contestó.

Estos resultados dejan entrever que las encuestas que previamente se habían realizado, arrojaron numerosas fallas -o manipulaciones-, ya que el resultado aprobatorio estuvo muy por encima del margen de error que aseveraban, llegando a ser hasta un 20 % superiores a dichos sondeos.

Esto podría disgustar a algunos, pero seguramente no será a los Perredistas ni a los Panistas, que democráticamente, salieron a emitir su opinión, sino que me refiero a aquellos que durante meses se opusieron a la alianza PAN-PRD, y me refiero a dos grandes figuras de la política nacional que se encuentran en plena lucha por llegar, primero a la candidatura, y luego a la presidencia de la republica. ¿Ya adivinaron de quienes se trata?, ¿No?, pues bien me refiero a Enrique Peña Nieto que tiene cerca de 5 años en campaña rumbo al 2012 y al tabasqueño Andrés Manuel López Obrador, que tras el fraude electoral de 2006 ha navegado bajo la bandera de presidente legitimo y busca lograr de nuevo el triunfo.

Estos personajes, sin duda únicos, en los últimos meses estuvieron promoviendo, con sus simpatizantes, uno abiertamente y otro por debajo del agua, el “no” a la alianza en el Estado de México, promoción en la que seguramente gastaron mucho tiempo, esfuerzo y sobretodo él nunca despreciado dinero, que en política es una herramienta por demás útil, y que si vemos en costo-beneficio, no les fue nada bien y probablemente les signifique a ambos, por ahora aliados, una zancadilla rumbo a sus aspiraciones presidenciales.

¿Por qué?, la respuesta es sencilla, Andrés Manuel tiene enfrente a un candidato quizás con menor rechazo, me refiero al Jefe de Gobierno Marcelo Ebrad, y es que siempre se ha mostrado como un político diplomático, como una figura pública que no se enfrasca en conflictos o declaraciones polémicas, es decir hace lo “políticamente correcto”

Quizás eso es algo que le perjudico mucho al señor AMLO en 2006 y al cual, por cierto, no le han salido muy bien las cosas últimamente, a raíz del suceso de 2006, trató de imponer a Alejandro Encinas como presidente nacional del PRD, objetivo que no logró, sus reiteradas manifestaciones pasaron de ser una protesta social a una molestia para la ciudadana, inclusive hasta enfrentar a la iglesia católica irrumpiendo en la catedral. Recordamos también el caso “Juanito” en Iztapalapa donde no ocurrió exactamente lo que él quería. Y más recientemente, su licencia que fue muy mal vista, tanto por militantes como por los medios, el no lograr que Dolores Padierna llegara a la Presidencia del Partido y su promoción a la no alianza en el Estado de México.

En el caso de Enrique Peña Nieto, que su plus ha sido una campaña meramente mediática y de posicionamiento, a cargo del duopolio televisivo, es bien sabido que el no ganar el estado que actualmente gobierna sería como si cavara su propia tumba ante su más fuerte rival al interior del PRI, un gigante de su partido y personaje de gran peso en la política mexicana, el senador Manlio Fabio Beltrones, y es por ello que le ha preocupado tanto la alianza PAN-PRD, ya que en un estado con votaciones terciadas, este factor puede ser determínate para decidir el futuro del gobierno mexiquense.

Es aquí donde se vuelve interesante el escenario para la elección en el Estado de México, ya que los gobiernos priistas son conocidos por saber mantener el gobierno, pero con una alianza en la oposición tan competitiva como la de dos grandes partidos en dicho estado, puede que le dé un vuelco impresionante a los pronósticos que durante los últimos años se han hecho, el regreso del PRI a los pinos con Enrique Peña Nieto. Solo el tiempo nos dará la razón o corregirá nuestros errores.

Por ultimo quiero agregar que en la economía, la competencia genera que las empresas realicen mejores productos y bajen los precios, beneficiando al directamente consumidor, y solo espero que la competencia que se está generando en territorio mexiquense con las alianzas, sea al igual que en la economía, la benefactora de los demandantes, los ciudadanos.