
A través de los siglos, para muchas personas, el comercio fue una forma de vida y más que eso hasta una llave de acceso a una clase social diferente, en un nuevo sistema económico, que con los años se volvía más cambiante, el capitalismo.
En nuestro querido México es muy común encontrarse, en casi cualquier parte del país, con los famosos tianguis, mercados sobre ruedas o comerciantes ambulantes, y es que desde tiempos ancestrales ha sido una forma de comercio, en donde existían puntos de reunión para el intercambio de diversas mercancías, por parte de comerciantes de diversos lugares, lo cual facilitaba la obtención de mercancías que no exixtian en la región y tal es el caso de mercados prehispánicos como Tlatelolco y Tianguistenco.
A algunos comerciantes, de hoy en día, se les ha heredado esta forma de vida, aunque al parecer, muchos más, se han tenido que orillar a este tipo de oficio al no contar con otra oportunidad para su subsistencia.
Pero ¿Ésta forma de vida realmente les puede dar para vivir de una manera digna?, ¿Son realmente verdad las imágenes de gente de estratos socioeconómicos bajos que nos muestran las películas y novelas?. Pues bien analicemos primero como funcionan estos mercados.
Comercios Formal vs Informal, el caso Aguascalientes
En Aguascalientes, existen diversas uniones de tianguistas conformadas como Asociaciones Civiles, cada una de estas uniones (o una parte de ellas), se desplazan a través de las colonias, sobre todo las populares, para vender sus productos, un día por colonia, tal vez dos dependiendo del tamaño de la colonia o de las ventas que en ella se generen.
Los comerciantes formales, es decir los establecidos, de inicio se encuentran con una serie de trabas para poder iniciar su negocio propio, como permisos de uso de suelo, firmas de vecinos, un aparato burocrático, muchas veces corrupto o con pocas ganas de desempeñar su trabajo, etc.
En cambio los comerciantes ambulantes, que desean iniciarse, solo deben llegar temprano a donde se colocará el tianguis, anotarse en una lista y esperar a que exista algún lugar disponible, previamente destinado para ello o en su defecto que alguno de los asociados haya faltado, para ocupar su sitio. Después de un tiempo puede obtener su lugar propio dentro del tianguis y hasta su afiliación a la asociación que pertenezca, lo cual le permitirá obtener lugares en tianguis que posteriormente serán abiertos.
Para los establecimientos, existen diversos costos fijos entre los cuales se puede incluir, Renta (en algunos casos), servicios de Agua, Luz y en casos necesarios de Teléfono, usos de suelo y licencias comerciales. En cambio su contraparte, evita el pago de estos servicios, al operar en la calle y solamente por la mañana, así licencias, y solo paga el uso de suelo de aproximadamente $ 3.00 pesos por metro cuadrado, por día que trabaje y si perteneciese a la agrupación, pagará alguna cuota mensual o bimestral que no excederá los 20 o 30 pesos.
Si habláramos de costos por desplazamientos, generalmente ambos tienen que hacerlos, de su casa al lugar de trabajo. Una ventaja más de los comerciantes ambulantes, y quizás la más importante, es que el establecimiento se limita a un mercado estrecho y único (cercano a donde se ubica) para todos los días de la semana que labore, mientras que en los tianguis, se cuenta con un mercado diferente a diario y al que además la gente concurre por si sola (a diferencia de los establecimientos donde lo hace cuando surge alguna necesidad), dada la facilidad de encontrar diversas mercancías en un mismo sitio y esto puede generar que la venta, de tal vez toda la semana, se concentre en un solo día, dado el caso, en que la gente se encuentra consciente de que solo estará ahí por ese día.
En conclusión es mucho más sencillo y practico pertenecer al área del comercio informal y es que aunado a la mayor facilidad existente para dedicarse a eso y que se puede igualar los precios o hasta mejorarlos, con respecto a los vendedores establecidos, es mucho más rentable dedicarse a actividades de este tipo ya que te permiten tener el mismo margen de ganancia por producto pero con menores costos de distribución. A esto hay que sumar que los tianguistas tienen una especie de “modelo proteccionista al interior”, es decir, consumen las mercancías que se comercian dentro de los mismos tianguis.
Agradecimientos y saludos a mis amigos tianguistas...
Por lo menos, aquí en el DF, ser tianguista sí deja y mucho. En lo que he visto, un tianguista puede mantener a una familia de 5 personas con la mano en la cintura, escuela de paga, ropa, aparatos electrónicos, comida, salidas, etc. Simplemente se dice que Ciudad Neza, en el Edomex, es una zona de tianguistas, el municipio está bien che feo pero tiene una plaza de primer mundo donde siempre está llena y vende como no tienes idea, además tiene restaurantes caros como Apple Bees, Chillis, Italiannis; además que es uno de los centros donde se venden más iPads y demás computadoras Mac...
ResponderEliminarLa verdad el comercio informal sí deja, además que no tienes que pagar impuestos jeje =S