
Resulta que ahora nuestro querido consejo de dueños, ¡sí! a esos que se les ocurren un chorro de pen…samientos, ¡sí! esos que toman las decisiones, ¡Sí, Si! Los del futbol mexicano, Decio y compañía, se les ocurrió cambiar el sistema de competencia de nuestro balompié nacional.
El primer cambio, muy bueno por cierto, es el de eliminar los grupos en fase de torneo regular (Aplausos), y es que no podría ser un mecanismo más injusto para ciertos equipos, ya que no siempre calificaban los mejores ocho del campeonato, si no que cualquier equipo solo por ser segundo de grupo podía calificar sin importar sus posición en la tabla general, ósea que podrían calificar como decimo u onceavo dejando fuera a equipos que obtuvieron una mejor clasificación.
Segundo, en vista del bendito negocio que es nuestro queridísimo deporte, decidieron cambiar el sistema de liguilla, y para que no digan que desaparecieron los grupos, ¡Taran! Los aparecieron en la Liguilla, ¡Efectivamente! Así nomas, como por arte de magia. Ahora los equipos se tendrán que esforzar por pasar a la fase de grupos, donde se intentará hacer como una especie de equilibrio entre malos y más malos para que jueguen entre ellos. Se usará el formato “Round Robin” , o sea todos contra todos (los de sus mismo grupo) en ida y vuelta, en el grupa A estarán el 1, 4, 5 y 8, y en el B, 2, 3, 6 y 7, como para “equilibrar las cosas”. Al final de los enfrentamientos los mejores de cada grupo, jugarían la final.
Este mecanismo no tiene mayor complejidad, ¡Claro! Para los empresarios, pues para ellos y para las televisoras, significa “más partidos = más dinero”, porque como todos sabemos (o al menos los que hemos ido a un estadio de futbol), los partidos de liguilla son más caros y a la televisión también le dejan más dinero. Esto significa que si antes se jugaban 8 partidos en cuartos de final, 4 en semifinales y dos en la final, dando un total de catorce partidos, ahora se jugarían 12 partido en un grupo y 12 en otro más los dos de la final, nos da un total de 26, nada mal ¿verdad?.
Aquí el único que pierde es el aficionado, ya que se solo sacrifica su dinero y el espectáculo. Y es que cada vez nuestra liguilla ha venido a menos, convirtiéndose en un espectáculo cada vez más y más aburrido. Además este sistema ofrece la oportunidad de dar enfrentamientos que seguramente ya no influirán en nada, pues puede suceder que se enfrenten dos equipos sin posibilidades de acceder a la gran final.
La Humilde Propuesta
Si se buscara mejorar el espectáculo, un humilde servidor propondría que se jugara con un formato de liguilla donde a principio de torneo se defina una sede, al azar si quieren, para que se juegue la final del futbol mexicano, tal y como se hace en los torneos Europeos.
Y así mismo que la liguilla, en sus fases de cuartos y semifinal se juegue a un solo partido, en casa del que haya quedado mejor posicionado en la tabla en el torneo regular, y con ello se matarían dos pájaros de un tiro, primero se asegura que los dos equipos salen a ganar y no solo a sacar un buen resultado y segundo tendría una ventaja el esfuerzo realizado durante toda la liguilla, ya que como sabemos, ser super líder no sirve de nada y es que el que juega primero en su casa, en nuestro caso, en muchas ocasiones (casi siempre para el líder) se lleva el mejor resultado, un resultado difícil de revertir.
Con esto solo se logra una competencia injusta y aburrida, y no dudemos que dentro de un año se regrese a l sistema de competencia habitual...
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