jueves, 19 de mayo de 2011

Ay no maaa…s, futbol solo como negocio…




Resulta que ahora nuestro querido consejo de dueños, ¡sí! a esos que se les ocurren un chorro de pen…samientos, ¡sí! esos que toman las decisiones, ¡Sí, Si! Los del futbol mexicano, Decio y compañía, se les ocurrió cambiar el sistema de competencia de nuestro balompié nacional.

El primer cambio, muy bueno por cierto, es el de eliminar los grupos en fase de torneo regular (Aplausos), y es que no podría ser un mecanismo más injusto para ciertos equipos, ya que no siempre calificaban los mejores ocho del campeonato, si no que cualquier equipo solo por ser segundo de grupo podía calificar sin importar sus posición en la tabla general, ósea que podrían calificar como decimo u onceavo dejando fuera a equipos que obtuvieron una mejor clasificación.

Segundo, en vista del bendito negocio que es nuestro queridísimo deporte, decidieron cambiar el sistema de liguilla, y para que no digan que desaparecieron los grupos, ¡Taran! Los aparecieron en la Liguilla, ¡Efectivamente! Así nomas, como por arte de magia. Ahora los equipos se tendrán que esforzar por pasar a la fase de grupos, donde se intentará hacer como una especie de equilibrio entre malos y más malos para que jueguen entre ellos. Se usará el formato “Round Robin” , o sea todos contra todos (los de sus mismo grupo) en ida y vuelta, en el grupa A estarán el 1, 4, 5 y 8, y en el B, 2, 3, 6 y 7, como para “equilibrar las cosas”. Al final de los enfrentamientos los mejores de cada grupo, jugarían la final.

Este mecanismo no tiene mayor complejidad, ¡Claro! Para los empresarios, pues para ellos y para las televisoras, significa “más partidos = más dinero”, porque como todos sabemos (o al menos los que hemos ido a un estadio de futbol), los partidos de liguilla son más caros y a la televisión también le dejan más dinero. Esto significa que si antes se jugaban 8 partidos en cuartos de final, 4 en semifinales y dos en la final, dando un total de catorce partidos, ahora se jugarían 12 partido en un grupo y 12 en otro más los dos de la final, nos da un total de 26, nada mal ¿verdad?.

Aquí el único que pierde es el aficionado, ya que se solo sacrifica su dinero y el espectáculo. Y es que cada vez nuestra liguilla ha venido a menos, convirtiéndose en un espectáculo cada vez más y más aburrido. Además este sistema ofrece la oportunidad de dar enfrentamientos que seguramente ya no influirán en nada, pues puede suceder que se enfrenten dos equipos sin posibilidades de acceder a la gran final.

La Humilde Propuesta

Si se buscara mejorar el espectáculo, un humilde servidor propondría que se jugara con un formato de liguilla donde a principio de torneo se defina una sede, al azar si quieren, para que se juegue la final del futbol mexicano, tal y como se hace en los torneos Europeos.

Y así mismo que la liguilla, en sus fases de cuartos y semifinal se juegue a un solo partido, en casa del que haya quedado mejor posicionado en la tabla en el torneo regular, y con ello se matarían dos pájaros de un tiro, primero se asegura que los dos equipos salen a ganar y no solo a sacar un buen resultado y segundo tendría una ventaja el esfuerzo realizado durante toda la liguilla, ya que como sabemos, ser super líder no sirve de nada y es que el que juega primero en su casa, en nuestro caso, en muchas ocasiones (casi siempre para el líder) se lleva el mejor resultado, un resultado difícil de revertir.

Con esto solo se logra una competencia injusta y aburrida, y no dudemos que dentro de un año se regrese a l sistema de competencia habitual...

viernes, 13 de mayo de 2011

Tianguis, Negocio Si o … Si?



A través de los siglos, para muchas personas, el comercio fue una forma de vida y más que eso hasta una llave de acceso a una clase social diferente, en un nuevo sistema económico, que con los años se volvía más cambiante, el capitalismo.

En nuestro querido México es muy común encontrarse, en casi cualquier parte del país, con los famosos tianguis, mercados sobre ruedas o comerciantes ambulantes, y es que desde tiempos ancestrales ha sido una forma de comercio, en donde existían puntos de reunión para el intercambio de diversas mercancías, por parte de comerciantes de diversos lugares, lo cual facilitaba la obtención de mercancías que no exixtian en la región y tal es el caso de mercados prehispánicos como Tlatelolco y Tianguistenco.

A algunos comerciantes, de hoy en día, se les ha heredado esta forma de vida, aunque al parecer, muchos más, se han tenido que orillar a este tipo de oficio al no contar con otra oportunidad para su subsistencia.

Pero ¿Ésta forma de vida realmente les puede dar para vivir de una manera digna?, ¿Son realmente verdad las imágenes de gente de estratos socioeconómicos bajos que nos muestran las películas y novelas?. Pues bien analicemos primero como funcionan estos mercados.

Comercios Formal vs Informal, el caso Aguascalientes

En Aguascalientes, existen diversas uniones de tianguistas conformadas como Asociaciones Civiles, cada una de estas uniones (o una parte de ellas), se desplazan a través de las colonias, sobre todo las populares, para vender sus productos, un día por colonia, tal vez dos dependiendo del tamaño de la colonia o de las ventas que en ella se generen.

Los comerciantes formales, es decir los establecidos, de inicio se encuentran con una serie de trabas para poder iniciar su negocio propio, como permisos de uso de suelo, firmas de vecinos, un aparato burocrático, muchas veces corrupto o con pocas ganas de desempeñar su trabajo, etc.

En cambio los comerciantes ambulantes, que desean iniciarse, solo deben llegar temprano a donde se colocará el tianguis, anotarse en una lista y esperar a que exista algún lugar disponible, previamente destinado para ello o en su defecto que alguno de los asociados haya faltado, para ocupar su sitio. Después de un tiempo puede obtener su lugar propio dentro del tianguis y hasta su afiliación a la asociación que pertenezca, lo cual le permitirá obtener lugares en tianguis que posteriormente serán abiertos.

Para los establecimientos, existen diversos costos fijos entre los cuales se puede incluir, Renta (en algunos casos), servicios de Agua, Luz y en casos necesarios de Teléfono, usos de suelo y licencias comerciales. En cambio su contraparte, evita el pago de estos servicios, al operar en la calle y solamente por la mañana, así licencias, y solo paga el uso de suelo de aproximadamente $ 3.00 pesos por metro cuadrado, por día que trabaje y si perteneciese a la agrupación, pagará alguna cuota mensual o bimestral que no excederá los 20 o 30 pesos.

Si habláramos de costos por desplazamientos, generalmente ambos tienen que hacerlos, de su casa al lugar de trabajo. Una ventaja más de los comerciantes ambulantes, y quizás la más importante, es que el establecimiento se limita a un mercado estrecho y único (cercano a donde se ubica) para todos los días de la semana que labore, mientras que en los tianguis, se cuenta con un mercado diferente a diario y al que además la gente concurre por si sola (a diferencia de los establecimientos donde lo hace cuando surge alguna necesidad), dada la facilidad de encontrar diversas mercancías en un mismo sitio y esto puede generar que la venta, de tal vez toda la semana, se concentre en un solo día, dado el caso, en que la gente se encuentra consciente de que solo estará ahí por ese día.

En conclusión es mucho más sencillo y practico pertenecer al área del comercio informal y es que aunado a la mayor facilidad existente para dedicarse a eso y que se puede igualar los precios o hasta mejorarlos, con respecto a los vendedores establecidos, es mucho más rentable dedicarse a actividades de este tipo ya que te permiten tener el mismo margen de ganancia por producto pero con menores costos de distribución. A esto hay que sumar que los tianguistas tienen una especie de “modelo proteccionista al interior”, es decir, consumen las mercancías que se comercian dentro de los mismos tianguis.

Agradecimientos y saludos a mis amigos tianguistas...